Vacío. No es la primera vez que te apareces aquí. Pero has aprendido con los años, porque esta vez encontraste más de un punto de entrada. Llevo días queriendo definir lo que tengo, lo que siento, y después de haber analizado los puntos extremos de los últimos meses, he llegado a una conclusión: tengo nada.
Hace un tiempo creí saber lo que quería.
Tenía en mente lugares, ideas, personas. Pero el tiempo fue moviendo una por una.
En paz, de la manera más racional que pude, dejé que cada una tomara el lugar a donde el "destino" (ese algo que mueve todo a algún lugar) lo llevaba. A veces sentí alegría, a veces cariño y esperanza; a veces coraje, a veces tristeza e impotencia. Pero siempre estuve aferrada a la idea de que a algún lado voy yo también, aunque no sea el que yo creí que debía elegir.
Sentir tu presencia, vacío, me daba vértigo. Sentirme en la nada era mi peor pesadilla. Pero así como tú aprendiste mis puntos de entrada, yo también he aprendido a controlar ese miedo a tenerte conmigo. Aprendí que siendo consciente de que lo único que tengo es este segundo de vida, tú dejas de existir, porque tengo algo, y porque si se me acaban los segundos, entonces yo ya no existo para ti. Me preocupo por ocupar cada instante con algo distinto al anterior.
Esto es cuestión de tiempo. Este segundo lo ocupé para darme cuenta que de repente, sin querer, después de mucho, tengo nada. Pero mientras haya un segundo más aquí, siempre cabe la posibilidad de toparme con otro lugar, otra idea u otra persona.
En el siguiente segundo, sólo cerraré mis ojos, y si hay un después, algo habrá.
AZ
I'm walking down the line
that divides me somewhere in my mind
on the border line of the edge
and where i walk alone
Nada que pueda perder, nada que no pueda hacer,
algo que te alivie, algo que me cure...


No hay comentarios:
Publicar un comentario