viernes, 12 de marzo de 2010

Infinito




Silencio. Demasiado silencio.
En una noche llena de estrellas,
Con las puertas abiertas al infinito,
Con la mirada al cielo enmarcada por relieves,
por nudos de árboles y roca, por ojos, por flores.

Paz. Sólo una paz intranquila.
Ante un montón de rocas ordenadas,
Me detengo, camino, observo y pienso,
Que ante todo este caos con tan bello orden,
Mis ideas son sólo una plasta en completo desorden.

Infinito. El universo infinito.
El mundo hoy me parece tan irreal,
Cada paso me lleva a algo desconocido,
Cada minuto estoy ante un nuevo sentimiento,
Aquí siento que salí del mundo para entrar al infinito.



La vida cambia a cada instante, no sé a donde va, pero para allá voy.
Gracias por acompañarme.


AZ

miércoles, 10 de marzo de 2010

¿Quien eres?


¿Quién eres?
No encuentro tu lugar. A veces creo que es uno, y cuando pienso que ya te ubiqué, reapareces en escena, hablas, y me haces dudar. Aunque hay suficientes cosas que me hacen pensar que todo está claro, hay unas pocas que... no sé.

Dices que las vidas dignas de aparecer en una película son las que están llenas de locuras, las que pueden contar algo diferente. Y no sé si la mía sea digna de pantalla de cine, pero por si no te has dado cuenta, tú formas parte de las locuras que aparecen en mi película, y la has hecho diferente. Si no lo he dicho es porque creo que tú no me consideras parte de la tuya, sólo soy algo extraño que no está dentro de los estándares comunes de tus personajes. Y no sé por qué te he dicho que busques gente que cumpla con el prototipo, cuando en esas ocasiones pensaba en ti y quizá me habría gustado que hicieras una excepción.

Pero bueno, creo que eso ya no tiene mucha importancia, hay personajes que sí consideras importantes en tu película. Gracias por la última escena en la que participaste en la mía, después de un par de días complicados, tu compañía y tus palabras sirvieron de mucho. Es extraño, pero a veces te extraño.




AZ