miércoles, 19 de mayo de 2010

Ya no estás ahí.


Hoy me contaron que te fuiste. Y fue una sensación extraña.
De entrada mis ojos se llenaron de agua. Pero nada salió.
Partí la papa que tenía en el plato y pensé que era algo para disfrutarse.
Y ahí estabas tú. Porque eso lo aprendí contigo.
Me saca una sonrisa pensar que hace una semana estábamos ahí,
leyendo y adivinando qué era lo morado, lo amarillo y lo café verdoso en tu plato,
tu sonrisa al ver volver a mi mamá.
Fue un placer conocerte un poco esos días.
Hoy sé que ya no estás en esa cama. Y me da gusto.
Porque ahora estoy segura que estás en muchos lados.
En mi sonrisa, en mis papas que hoy no estaban duras, en la conciencia de muchas personas, en el corazón de tantas más.

Gracias.



AZ


Si la vida se sostiene por instantes,
y un instante es el momento de existir.
Si tu vida es otro instante... no comprendo.
Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio
y coincidir.

No hay comentarios: