¡Qué tarde!
El clima cálido de principios de primavera,
con un suave viento que mueve las ramas, repletas de flores.
El suelo cubierto con la luz amarilla del atardecer,
el cielo azul, con un par de nubes esponjadas y brillantes.
¡Qué tarde!
Camino por la calle de siempre, siguiendo a mi sombra,
llego al puente, el río corre, delimitado por el campo verde,
un paisaje que ojalá todos pudieran admirar.
¡Qué tarde!
De vuelta junto al árbol seco y el par de conejas,
el amarillo y azul se mezclan en el atardecer que se degrada,
Comienza a caer tizne, el aleteo de las garzas en v cruza el cielo.
¡Qué tarde!
Son las 7. El sol se ha ido.
Qué tarde!
Disculpa, debí llegar antes.
Esas son las cosas que cuesta trabajo entender...
En memoria de una persona muy noble.


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